Se trata, fundamentalmente, de informar, formar y dotar al alumno de todo tipo de recursos - alternativas de ocio sano, capacidad de conectar con círculos sociales positivos, desarrollo de la comunicación - para que no caiga en el consumo de drogas ni en los efectos negativos del gamberrismo y la violencia, tan común en esta edad.
La educación para la alimentación es abordada desde una perspectiva mucho más amplia y profunda que la referida exclusivamente a una dieta equilibrada. La obesidad, la desnutrición, la anorexia y la bulimia, afectan cada vez en mayor proporción a nuestros jóvenes y reflejan que algo va mal respecto a sí mismos y en su relación con los demás.
En Aula Salud aprenden a conocer y respetar su cuerpo y a resolver de otra forma los conflictos que acaban provocando trastornos alimenticios. Descubrirán, por ejemplo, que la comunicación y la confianza en el ámbito de sus relaciones puede ayudar a resolver problemas y a aliviar sensaciones angustiosas, sin necesidad de volcar todos sus conflictos en la alimentación.

La escuela es la más importante plataforma educativa después de la familia y debe aportar al alumno todos los elementos que le posibiliten desarrollar una vida afectiva y sexual sana. Se trata de asentar conocimientos, pero sobre todo actitudes, que le permitan un equilibrio psicológico imprescindible para afrontar con éxito su futuro.
La educación afectivo-sexual les aporta un espacio de reflexión y debate sobre el tema y contribuye a neutralizar la influencia mediática que muchas veces resulta negativa o, cuanto menos, frívola o prejuiciosa.
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